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martes, 11 de marzo de 2014

La de "Fue un jueves".


JUEVES

Si fuera más guapa y un poco más lista 
Si fuera especial, si fuera de revista 
Tendría el valor de cruzar el vagón 
Y preguntarte quién eres. 

Te sientas en frente y ni te imaginas 
Que llevo por ti mi falta más bonita. 
Y al verte lanzar un bostezo al cristal 
Se inundan mis pupilas. 

De pronto me miras, te miro y suspiras 
Yo cierro los ojos, tú apartas la vista 
Apenas respiro me hago pequeñita 
Y me pongo a temblar 

Y así pasan los días, de lunes a viernes 
Como las golondrinas del poema de Bécquer 
De estación a estación enfrente tú y yo 
Va y viene el silencio. 

De pronto me miras, te miro y suspiras 
Yo cierro los ojos, tú apartas la vista 
Apenas respiro, me hago pequeñita 
Y me pongo a temblar. 

Y entonces ocurre, despiertan mis labios 
Pronuncian tu nombre tartamudeando. 
Supongo que piensas que chica más tonta 
Y me quiero morir. 

Pero el tiempo se para y te acercas diciendo 
Yo no te conozco y ya te echaba de menos. 
Cada mañana rechazo el directo 
Y elijo este tren. 

Y ya estamos llegando, mi vida ha cambiado 
Un día especial este once de marzo. 
Me tomas la mano, llegamos a un túnel 
Que apaga la luz. 

Te encuentro la cara, gracias a mis manos. 
Me vuelvo valiente y te beso en los labios. 
Dices que me quieres y yo te regalo 
El último soplo de mi corazón.

Tema: Jueves
Artista: La Oreja de Van Gogh
Álbum: A las Cinco en el Astoria

La de "Sigo aquí".

Dicen que la determinación es la más grande cualidad que tenemos los humanos. Que si estamos determinados a algo, a lograr algo, a conseguir algo, no hay fuerza que nos pueda frenar. Bueno, sí la hay, pero que la determinación es grande, es así. Esta cualidad dio lugar a múltiples series, dibujos animados que nos acompañaron en la niñez y marcaron la manera de ser de muchos de nosotros: "Aún cuando todo parezca perdido, siempre, siempre levántate y pelea por lo que crees." Series como Saint Seiya... y no se me ocurre otra ahora, lo muestran. El dejar todo por un ideal, por una amistad, por un amor... son temas corrientes en estas series. A veces un personaje debe salir de escena varios capítulos (como Ikki, mi favorito) por estar muy malherido, por esa vez que el bobeta del héroe quiso luchar contra alguien más fuerte y hubo que salvarlo, para regresar varios capítulos más adelante, sano y nuevecito, a luchar al lado de sus amigos por la justicia. Creo que es mi turno de retirarme a "reparación". Un poco por acción del enemigo, un poco más por estupidez propia. A veces necesitamos ese tiempo para hacer retrospectiva, para entrar en razón, para poner en su lugar cada pieza de tu vida. Pero con un fin. El mismo fin de siempre: pelear por lo que creés. Por tus amigos, por lo que amás. Por aquella que amás. El tiempo dirá en qué capítulo te toque entrar en escena de nuevo, pero no podés arruinarlo entrando antes de tiempo. Podrías entrar en escena no tan curado y el oponente podría eliminarte, tal vez para el resto de la serie. No sé cuánto tiempo tome esto. Despertar un día de una enfermedad y ver a un familiar a tu lado, dormir, despertar de nuevo y ver a otro diferente. Sentir que los días pasaron por tu barba. No saber si es de noche o es de día. Mirar tu celular y ver quiénes te desearon una pronta recuperación. Y saber quiénes estuvieron a tu lado mientras estabas inconsciente por la fiebre... hay mucho en qué pensar. Mucho en qué meditar. Mucho qué replantear. Cambiar la forma de encarar las cosas. Pero el fin, y el propósito no cambiaron.  Solía soñar con un jardín, un viejo jardín. Con plantas y estatuas. Y en una pared, en una especie de nicho, tras una reja, una armadura, sosteniendo una espada con las palmas hacia arriba. Soñaba que caminaba hacia ella. Soñaba que teníamos historia, que habíamos peleado mucho juntos. La espada no había perdido su filo, ni la armadura su brillo plateado. Soñaba que sabía que debía usarla, y volver al lado de los míos. Portar aquel estandarte que con orgullo portamos juntos. Sí. Por todos ellos. Pronto estaré con ustedes. Pronto estaré fuerte, vestiré mi vieja armadura y blandiré esa espada. Defenderemos ese estandarte juntos, como tantas veces lo hicimos. Mis compañeros, mis amigos... mis hermanos. Pronto estaré con ustedes. Porque a pesar de todo lo vivido, lo pasado... el enemigo falló en algo: Yo sigo aquí. Mi espíritu no está quebrado.

lunes, 3 de marzo de 2014

La de "Te odio Zuckerberg!!!"

Decime... ¿tenías que comprar Whatsapp? ¿Era necesario? Anda para el churrete desde que lo tenés vos!!! Ya me paso al otro.. este... no sé ni cómo se llama. Y por las dudas que no me acuerde, ya instalé Line. Pero lo que es Whatsapp... al diablo!!! Y ya bloqueo mi  cuenta de Facebook también!. Y vos que leés esto... sí soy un hipócrita... todavía tenía cuenta de Facebook.

La de "Todo el mundo miente..."

Esa era la máxima de un crack. Bah, crack, era un genio pero también un basura. House. Maestro. Lamentablemente, la gente de hoy piensa en uno como algo desechable. Planean usarte, tomar de vos lo que necesiten, cuando lo necesiten, y listo. Y si tienen que mentirte, ya sea a medias o descaradamente, lo hacen.  Era de esperarse. Lo dijo la Dra. Hadley. (Olivia Wilde) : "He aprendido que los mentirosos mienten." Nunca sabré con qué intención. La gente miente todo el tiempo, incluso a sí mismos. Tratan de engañarse con argumentos e historias dignos del cuento más estúpido del universo. Listo. Mi aventura en su "mundito" por llamarlo de alguna forma se terminó. Una vez alguien me dijo que la forma de vivir que yo quería era "ideal, que no existía." Me permito discrepar. SU forma de vivir es una mentira. Una falacia. Y yo no estoy dispuesto a vivir esa falsedad habiendo conocido que el mundo que yo quiero, es real. Más real que mucho de lo que pueden llegar a pensar. Y sí, es posible ser feliz así. Me llamaron de iluso, y de idiota. ¿Quién es el idiota? pregunto yo. El tiempo hablará en su momento. Yo ya hice y dije lo que podía. Se acabó. Me sentí un poco como aquella estrofa que decía "y pensó: 'Hoy debo regresar.'". Eso también es una gran diferencia. Tengo a donde regresar. Tengo un lugar en el que me siento seguro, protegido y cuidado, y por el cual daría cualquier cosa por mantenerlo así. ¿Qué me podés decir del tuyo? No contestes, porque ya lo sabemos, es una falacia. No existe. No tenés seguridad ninguna en ninguna parte adonde mires o vayas. Nunca vas a leer esto. Es un mero descargo, aparte ya te dije en persona todo lo que escribí acá. Tu silencio fue la respuesta que esperaba. Lo que hiciste después no. Pero bueno, fue TU decisión. Yo cumplí mi parte.  Y si querés seguir viviendo esa mentira, allá vos. Pero te quiero lejos de mi vida. No quiero tus falsedades, no quiero tus mentiras, no quiero tu hipocresía junto a mí. No. El tiempo se encargará de diluir esto que acaso fue una amistad, no sé qué habrá sido, pero te puedo decir que no siento nada, absolutamente nada por pensar que se termina. Sólo corroboraste algo que ya sabía, y que en tu caso me negaba a creer: "Todo el mundo miente."

domingo, 16 de febrero de 2014

La de "Historias de Terror" parte II

Me gustó eso de hacer "mini - disyuntivas" para escribir este descargo. Más como si fueran escenas de teatro. Interesante. Siempre quise escribir cosas así . Algún día llegarán al cine. Ese día, aaaah! cuando llegue ese día.... bué, pero por ahora, aproveche a leer mientras las publico gratis en este "blós".

Sub disyuntiva 1. - La de "El Repartidor Siniestro". 

Muerto de hambre. Viernes. Llego a casa 22:40 (sí, exactamente diez minutos después de haber marcado salida. ¿Impresiona que no quiera estar UN minuto más de lo necesario en mi trabajo? esperá. Ya llega la otra.) Con horrorizada sorpresa me encuentro que no hice las compras que debía. O sea, que no tenía NADA en la heladera. Bah, algo había. Pero tenía que cocinarlo y francamente no tenía ni fuerzas ni cabeza para hacerlo. Llamo a la pizzería. Pido lo de siempre, les doy mi dirección. Espero. El repartidor llega.

Yo.- "¿Cuánto es?"
Repartidor. "Doscientos sesenta".

Le extiendo tres billetes de cien pesos.

Repartidor. "Gracias" dice, mientras se da vuelta y empieza a irse.
Yo.- "¡Hey!, ¿no me vas a dar el vuelto?"

Se da la vuelta visiblemente molesto, saca un billete de 20 y dos monedas de 10 y me los da.
Yo.- "Gracias."

Repartidor . No dice nada, je! se da la vuelta y se va sin saludar.

Yo. (Pensando) "Y a este... ¿qué tripa se le ha roto?

Me quedo pensando en lo obsoleto que me siento en el mundo de hoy. Tal vez se estila ahora la propina obligatoria. Yo qué sé, como los cuidacoches que tenés que pagar para que no entreguen tu vehículo a los ladrones. en fin. "cosas vederes, Sancho"

Prometí más disyuntivas, pero no tengo ganitas ahora.