
Si bien este artículo está motivado en la ley Sinde española (cuya aprobación es repudiada por miles de medios, incluido yo), cabe la pregunta... ¿qué tiene que ver Uruguay en todo esto? Sencillo. La Red ha hecho del mundo una aldea, y esto está dejando un importantísimo precedente: Se puede tocar la Libertad de Expresión. Recordando a Martin Niemöller, quien en principio fue nazi pero consiguió reaccionar y se volvió anti nazista, quisiera parafrasear su poema:
Cuando los nazis vinieron por los comunistas / me quedé callado; / yo no era comunista. / Cuando encerraron a los socialdemócratas / permanecí en silencio; / yo no era socialdemócrata. / Cuando llegaron por los sindicalistas / no dije nada; / yo no era sindicalista. / Cuando vinieron por los judíos / No pronuncié palabra; / yo no era judío. / Cuando vinieron por mí / no quedaba nadie para decir algo.
En este momento, se está intentando sentar un precedente único en la historia. El único medio imparcial, intocable, puede ser el títere de un gobierno, o coalición. Es demasiado poder. Nadie, reitero, nadie debe ostentarlo. La ley Sinde afecta a España, pero no por el hecho de que no seamos españoles debemos permanecer en silencio. Es un atentado. Debe saberse. Debemos hablar. De lo contrario, cuando nos toque a nosotros, tal vez ya no haya nadie que pueda decir algo.