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miércoles, 30 de septiembre de 2009

Cualquier parecido con la realidad...


Versión uruguaya de "La hormiga y la cigarra."


Había una vez una hormiga uruguaya que trabajó a brazo partido todo un verano uruguayo (los uruguayos sabemos lo que es un verano acá ahora), bajo un calor aplastante.

Construyó su casa y se aprovisionó de víveres para el invierno (que casi no existe ahora, pero por las dudas, ¿quién sabe?) La cigarra pensó que su amiga hormiga era tonta, y se pasó el verano riendo, bailando, cantando, jugango y mirando Tinelli en TV.

Cuando llegó el invierno, la hormiga se refugió en su casita donde tenía todo lo que le hacía falta hasta la primavera.

La cigarra, tiritando, sin comida y sin cobijo, moría de frío. Organizó una rueda de prensa en la que se preguntó por qué la hormiga tenía derecho a vivienda y comida, cuando hay otros, con "menos suerte" que ella, que tenían frío y hambre. La televisión organizó un programa en vivo en el que la cigarra salió pasando frío y calamidades, y mostraron extractos del video de la hormiga bien calentita en su casa y con la mesa llena de comida. Todo el mundo se sorprendió de que en un país próspero como el suyo dejaran sufrir a la pobre cigarra mientras hay otros que vivían en la abundancia. Las asociaciones contra la pobreza y la Comisión de Derechos Humanos se manifestaron delante de la casa de la hormiga y la pintarrajearon. Los periodistas organizaron una serie de artículos en los que cuestionan cómo la hormiga se ha enriquecido a espaldas de la cigarra.. e instan al público a opinar en sus encuestas telefónicas (0900 of course!), web y vía sms, a través de una mañosa pregunta donde tenían que elegir si son partidarios de la igualdad o la discriminación como la "egoísta e insensible hormiga".

Los impuestos a la hormiga son elevados notoriamente y por si fuera poco, se le asigna una altísima multa, porque no se hizo cargo de la cigarra en el invierno.

La hormiga, decepcionada, empaca y termina por irse a otro país, donde su esfuerzo sea reconocido y pueda disfrutar libremente de los frutos de su trabajo... donde no se le juzgue ni se le castigue cuando tenga éxito.

La antigua casa de la hormiga se convierte en albergue social para cigarras que esperan que alguien llegue a donarles el alimento y los recursos para sobrevivir dignamente. Al gobierno se le reprocha por no poner los medios necesarios. Los partidos proponen una comisión de investigación pluripartidista, que costará 100 millones de dólares.

Entretanto la cigarra muere de una sobredosis de vagancia, comida y una mezcla de vino y cerveza aderezada con mate amargo. Los medios de comunicación hablan del fracaso del gobierno para corregir desigualdades sociales y la injusticia económica. La casa termina siendo ocupada por una banda de arañas inmigrantes...


Si te sentiste identificado... bienvenido al club.


Dedicado a mi vecino a quien veo en su reposera tomando mate cuando me voy a trabajar... y cuando vuelvo, quien me saluda levantando su matecito. ¡salud maestro! Vos sí que la hiciste bien.

2 comentarios:

El_Hincha dijo...

Ni muy muy, ni tan tan. Si bien hay muchos como tu vecino (yo conozco a uno), tambien estan los que no logran conseguir un trabajo o uno digno. Para estos, bienvenida la ayuda del estado (que dicho sea de paso, ya no la reciben mas).

Dejando de lado los temas discutibles (como el anterior), el cuento esta bueno. Con una dosis justa de latiguillos de humor que mezcla la fabula con la realidad actual y nuestra. (Y si es nuestra tiene que ser bueno... ¿no?)

Saludos!

Blogger dijo...

Gracias Hincha por tu ánimo!!!
El tema es que el tipo es el típico "conejo negro". ¡No hay mago que lo haga laburar!
La idea no era criticar políticas, sino reírnos un rato de algunas realidades.
Gracias por tu buen humor!!!